Buscando el optimismo

Periódicamente Europa se estremece por diversos escándalos sanitario – alimentarios. Peste porcina, peste equina, mal de las vacas locas, gripes aviares, carne de caballo donde no se anuncia… Quizás el estremecimiento que mejor recordamos es el de la extensión a humanos jóvenes del mal de Creutzfeld-Jacobs, más conocido por “mal de las vacas locas”, a las cuales, por lo visto, les había llegado desde el ganado lanar.

La investigación médica nos proporcionó un nuevo nombre al que temer: priones. No eran virus, ya que no poseían ADN ni ARN  y eran pura proteína, pero se comportaban como agentes infecciosos de forma similar a aquéllos. Su misteriosa naturaleza ha permanecido desafiantes.

Hasta ahora: resulta que la materia prima de los priones es algo que tenemos todos, pues en su forma habitual y benigna, el prión es un componente bioquímico de la neuronas que favorece su plasticidad así como su protección a…

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