{ 8 – I } Regresos

Buscando el optimismo

¡Qué tranquilidad violeta
por el sendero a la tarde!
A caballo va el poeta…
¡Qué tranquilidad violeta!

La dulce brisa del río,
olorosa a junco y agua,
le refresca el señorío…
La brisa leve del río.

A caballo va el poeta…
¡Qué tranquilidad violeta!

Y el corazón se le pierde,
doliente y embalsamado,
en la madreselva verde…
Y el corazón se le pierde.

A caballo va el poeta…
¡Qué tranquilidad violeta!

Se está la orilla dorando.
El último pensamiento
del sol la deja soñando…
Se está la orilla dorando.

¡Qué tranquilidad violeta
por el sendero, a la tarde!
A caballo va el poeta…
¡Qué tranquilidad violeta!

“El poeta a caballo”, Juan Ramón Jiménez

Hace tiempo que el cielo incluso dejó de ser violeta y ya sólo está tachonado de poesías. El arte es sin duda una de las más fecundas fuentes de alegría y optimismo, pero si encima después…

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